APRENDER A DESAPRENDER, ¿COMO PODEMOS LOGRARLO?

febrero 21, 2021

Categoría: Desarrollo Humano

BORRANDO CONOCIMIENTOS

«Aprender a desaprender”…¿a qué me refiero con esto?



Aprender a desaprender no es lo mismo que olvidar, es dejar de hacer las cosas en la manera en las que siempre las hacemos.

En otras palabras, es descubrir nuevos caminos para llegar al mismo destino.

Cuando “desaprendemos”, lo que estamos haciendo es dejar de depender de lo que aprendimos antes, pero aprovechando los aprendizajes que nos ha dado la experiencia.

En otras palabras, se trata de deshacernos de aquellos aprendizajes que no nos sirven para darle cabida a nuevos aprendizajes.

 

«La taza llena»



Por eso me gusta tanto esta metáfora de la copa que esta basada en una historia de un maestro Zen, en la que el maestro le servía té al alumno, al punto que empezó a desbordarse.

 



En el momento en que la copa empezó a desbordarse, el alumno le reclama al maestro y le dice: “Maestro, la taza ya está llena, se está derramando el té!!”, a lo que el maestro, tranquilamente le responde:

“Al igual que la taza, tú estás lleno de creencias y prejuicios. Para poder recibir nuevos conocimientos, primero debes vaciar tu “taza mental”.

La tecnología no solo cambió la manera de aprender, también ha desmitificado mucho de lo que aprendimos. Por eso al final, la moraleja es simple:

Al igual que esta copa, nosotros estamos llenos de prejuicios e ideas caducas y necesitamos «desaprender» para dar cabida a ideas nuevas.

En terminos digitales, “necesitamos liberar espacio en nuestro disco duro”.




Cómo podemos desaprender eso que lleva tantos años incrustado en nuestra mente?.

 

 

«Hay pensamientos tan arraigados, que hasta parece que están «quemados» en nuestro cerebro. Este tipo de pensamientos son los más difíciles de desaprender.

Sin embargo, una buena parte de reinventarnos consiste justamente en reinventar, repensar y redescubrir la manera en la que aprendemos. Es por esto que quiero compartirles algunas herramientas para “aprender a desaprender”:




Lo primero que debemos hacer es analizar la manera en la que aprendimos lo que sabemos actualmente.



Creo que hablo por mucha gente de nuestra generación cuando digo que nuestro sistema educativo era terrible y que nosotros aprendimos…como pudimos.

¡Ojo!, con esto no estoy diciendo que nunca tuve buenos maestros. Tuve muchos y muy buenos y al día de hoy, los recuerdo con cariño y les estoy muy agradecido, sobre todo a aquellos que me enseñaron a pensar.

A lo que me refiero es a las herramientas con que contábamos para estudiar y a la cantidad de ideas preconcebidas que incrustaron en nuestras mentes a punta de martillazos y los planes de estudio estaban más basados en ocurrencias que en estudios didácticos.

 

 

En México, muchos de nosotros cursamos la primaria utilizando los “libros de texto gratuitos” que al menos en ese entonces, además de obsoletos, contaban con una importante carga ideológica. 

 

La tecnología vino a cambiarlo todo.

 

Afortunadamente, la tecnología no solo cambió la manera de aprender, también ha desmitificado mucho de lo que aprendimos.

Desde hechos históricos hasta datos científicos y modelos económicos y sociales, una muy buena parte de lo que aprendimos es completamente obsoleto.

Nunca mejor aplicada la frase: “para cuando nos aprendimos las respuestas, nos cambiaron todas las preguntas”.

Un ejemplo fue que para cuando me aprendí las capitales de Europa, la Unión Soviética se dividió en 15 países.

Por otra parte, los avances de la ciencia ya reescribieron mucho de lo que aprendimos en primaria y secundaria.

 



Yo ya no tengo hijos pequeños, pero cuando veo a mi hijo dar clases vía Zoom a niños que antes de caminar, ya tenían un dispositivo en la mano, es cuando me doy cuenta de que el mundo ya es otro.

Afortunadamente, las clases online han logrado que la educación sea más accesible para todos, sin importar la edad o el lugar en donde quieras aprender. 

Tenemos que ser lo suficientemente “flexibles”, para poder adaptarnos a un mundo que cambia mucho más rápido de lo que creemos…son demasiados cambios en muy poco tiempo.



El mito de: “la respuesta correcta”.




En un juicio, la arte acusadora le explicó al juez su punto de vista del caso, a lo que el juez respondió: “tiene razón”.

Más adelante, el abogado defensor le planteó su punto de vista al juez, a lo que respondió: “Tiene razón”.

 



En ese momento, un miembro del jurado se levantó y protestó diciendo: ·Señor Juez, es imposible que ambos tengan la razón!!”…a lo que el juez respondio´: “usted también tiene usted razón”.



Siempre existe más de una respuesta correcta.

 

Esto es parte fundamental del proceso de aprender a desaprender. Me explico: 

Los que nacimos mucho antes de la llegada de internet, crecimos y fuimos educados bajo la creencia de que a cada pregunta o problema, le corresponde una sola respuesta o solución.

 

La mejor manera de aprender a desaprender, es buscando más de unna respuesta correcta.

«Los que nacimos mucho antes de la llegada de internet, crecimos y fuimos educados bajo la creencia de que a cada pregunta o problema, le corresponde una sola respuesta o solución.»



La realidad es que en el momento en que nos topamos con la primera “respuesta correcta”, inconscientemente nos damos por satisfechos y dejamos de buscar más opciones.

 



El problema es que si nos enamoramos de la “primera respuesta correcta”, nos estamos negando la oportunidad de obtener nuevas ideas y soluciones que pueden ser mucho mejores que las que ya conocemos.

En esta vida, todas las preguntas tienen más de una respuesta correcta y a medida que encontremos más respuestas a la misma pregunta, estaremos encontrando nuevas formas de enfrentar el problema.

Esto es a lo que comunmente se le llama: “pensar fuera de la caja”. Las soluciones que funcionaban para los problemas de ayer, no necesariamente funcionan para los problemas de hoy.

Es muy importante cuestionarnos si lo que sabemos todavía es «la respuesta correcta» a estos problemas.





Evitar la “sobrecarga informativa”.




Uno de los principales problemas de la era digital, es el exceso de información que llega a nuestro cerebro todo el tiempo.

Es más, ni cuando estamos dormidos dejamos de recibir información, por eso estamos saturados y paralizados ante tanta “paja” informativa.

 



Esto hace que sea más difícil para nosotros el poder tomar una decisión y desde luego, es prácticamente imposible estar al día en lo que sucede a nuestro alrededor.

 

¿Qué hacer?.



Una manera de evitar la sobrecarga informativa, es adoptar una “visión de túnel”. Imaginemos que estamos dentro de un túnel y lo único que podemos ver es lo que está en el otro extremo

Al tener muy claro cuál es nuestro objetivo del día y enfocarnos en él, podemos hacer a un lado todo ese ruido que provoca el exceso de información.

 



Otra buena opción para evitar la sobrecarga informativa, es la de apagar todos nuestros dispositivos y desconectarnos por un momento de tanta información.

Esto nos ayudará a encontrar nuestro objetivo diario y a enfocarnos en él.




Para desaprender es necesario…aprender y reaprender



A diferencia de los dispositivos electrónicos, el cerebro no es algo que se pueda “formatear” para volver a cargarlo con información nueva y actualizada.

Tal y como lo dije al principio de este artículo, desaprender no significa “olvidar” y no es como si pudiéramos borrar el concepto “X” para colocar el concepto “Z”.

Lo que debemos hacer es cuestionar lo que sabemos, de manera que podamos replantear lo que hemos aprendido de una manera diferente.

También debemos analizar y evaluar si lo que aprendimos anteriormente, todavía sirve o hay que reemplazarlo. El chiste es buscar nuevas maneras de resolver el mismo problema.

 

Aprender a desaprender...para luego reaprender

«Lo que debemos hacer es cuestionar lo que sabemos, de manera que podamos replantear lo que hemos aprendido de una manera diferente.»

 



Conclusiones.




Hay dos frases célebres que describen claramente la importancia de aprender a desaprender:


La primera es una frase de Alvin Toffler que dice:

“los analfabetos del siglo 21 no serán aquellos que no sepan leer ni escribir sino aquellos que no sepan desaprender“.

La segunda frase proviene de Mark Twain y nos muestra la importancia de cuestionar lo que ya sabemos:

“Cuando te veas del lado de la mayoría, es momento de hacer una pausa y reflexionar”.



Por último, Los invito a ver este video sobre la manera de desaprender y volver a aprender algo que tenemos tatuado en la mente. Este es el enlace: https://youtu.be/MFzDaBzBlL0

Si eres de los que cree es aldo es tan fácil de aprender «como andar en bibicleta», van a disfrutar mucho este video. 

 

Aprender a desaprender a andar en bicicleta

Por último, Los invito a ver este video sobre la manera de desaprender y volver a aprender algo que tenemos tatuado en la mente. Este es el enlace: https://youtu.be/MFzDaBzBlL0



Si quieres recibir más publicaciones como ésta, suscríbete a mi blog y compártenos tu historia:

https://www.tu2aoportunidad.com/contacto/